HIPÓLITO BOUCHARD: EL DÍA QUE LA ARGENTINA INVADIÓ CALIFORNIA
HISTORIA ARGENTINA. Militar francés, corsario de la Independencia y navegante audaz: la fascinante historia de Hipólito Bouchard, el intrépido marino que llevó la bandera de las Provincias Unidas hasta Hawai y conquistó California en nombre de la Revolución.
Había nacido años antes de la revolución en Saint- Troupez, en la Costa Azul francesa. De jóven formó parte del ejército napoleónico en la campaña a Egipto en 1799. Militar y corsario francés, personaje notable en una historia argentina con poco mar. Se puso en contacto en el Río de la Plata por Santiago de Liniers en las primeras invasiones inglesas, y continuó vinculado a los grupos liberales revolucionarios, a Mariano Moreno, Juan José Castelli, y al grupo subversivo de mayo.
Se vinculó con Moreno porque era el Secretario de Guerra, y había una flota marina en ciernes dirigida por un maltés, Juan Bautista Azopardo, el primer jefe de una fuerza naval argentina. Por estos tiempos era frecuente la guerra de Corso, distinta a la piratería, y muy usada en Europa. El Rey Carlos IV la reglamentó en 1801, el objetivo era atacar a naves enemigas y quedarse con el 30% del botín, los barcos capturados eran remitidos a un puerto específico.
Fue Juan Larrea, aquel de la primera junta de gobierno, que planeó una guerra de corso en Filipinas para entorpecer el comercio español, y encender el fuego de la revolución. En este contexto Hipólito Bouchard, junto a William Brown, en la fragata Halcón, fue enviado, a cruzar el Cabo de Hornos, en dirección al Pacífico para luchar contra barcos holandeses e ingleses. Remontar el océano para llegar al puerto del Callao. Misió que Bouchard cumplió con creces y además bloqueó tres semanas el Callao, y capturaron nueve buques enemigos.
Pero una de las máximas hazañas corsarias, la realizó al mando de la nave La Argentina, uno de los mejores almirantes de las Provincias Unidas del Sur. La marea es calma, y la brisa cálida de noviembre acompaña el recorrido de los corsarios argentinos. Hipólito Bouchard, no está sólo. La misión partió el 9 de Julio de 1817 en la Ensenada de Barragán. Tenía por objetivo capturar barcos, siendo que cualquier español sería enemigo, y además proclamar laindependencia de las Provincias Unidas del Sur.
La expidición no fue fácil, debido a la mala alimentación gran parte de la embarcación sufrió escorbuto, y en los últimos días de Octubre una tempestad pudo haber hundido a la Fragata, y finalmente llegaron a puertos de la India, por el navegaron, entrando en contacto con piratas malayos, ya en el año 18.
El almirante Peter Courney dirige la fragata Chacabuco, conoce como pocos la Bahía de Monterrey. Ingresan a dicha bahía ambas naves el 20 de noviembre de 1818, con la intención de atacar Alta California. A la medianoche del 24 fondearon en la bahía, con la intención inicial de “parlamentar” con las autoridades españolas. No menos audaz, que errado, el Cabo Francisco de Vallejo, abrió fuego indiscriminado contra la Chacabuco. Los argentinos, hawaianos* y yanquis, todos “argentinos” respondieron. Bouchard advirtió que los españoles no podían apresarlos por carecer de barcos. Así en el amanecer del 25, los corsarios argentinos sitiaron California, y con botes se decidieron a invadir.
El alferéz José Estrada enviado por los realistas fue vencido por los hombres de Bouchard. Y mientras se tomaba el fuerte, muchos soldados españoles huían temerosos de los forajidos. Luego de un día de hacer todo tipo de tropelías y quemar el fuerte, la escuadra realista, y un guerrero hawaiano fueron obligados a arriar el pabellón español e izar el argentino. Así un francés y un yanqui conquistaron California. En los últimos días de noviembre de 1818 el pabellón argentino flameó en territorio estadounidense. En agosto en nombre de las Provincias Unidas del Río de la Plata, habían invadido Hawai, llevándose numerosos prisioneros en la bodega de la embarcación embaucando al rey local, nombrado por los norteamericanos.
En sus últimos años como Almirante, José de San Martín lo puso a cargo de la Marina del Perú,y hacia 1820 estuvo al mando de la Santa Rosa. Por sus actuaciones el gobierno peruano lo recompensó con haciendas, y fundó un ingenio azucarero, en Nazca. Bouchard, murió en el Alto Perú, en aquel año que empezaba a asomar la generación literaria de Echeverría, Sastre y Alberdi, en 1837. Sus restos fueron recién encontrados en 1962, y hoy descansan en el cementerio de la Chacarita.
