ÉXODO JUJEÑO Y MANUEL BELGRANO

En el día de hoy se cumple aniversario de un hecho ignorado por la historiografía oficial, que es la gesta, la pueblada del Éxodo de los norteños junto a Manuel Belgrano. La palabra del politólogo Hernán Brienza.

MANUEL BELGRANO Y EL EJÉRCITO DEL NORTE

Si un grupo de hombres de la ciudad-puerto, la actual Capital Federal, fue el puntapié inicial, para derrocar al poder español, los pueblos del norte deben ser tenidos en cuenta, al momento de contar la historia independentista de nuestra patria. Un año antes de la mayo de 1810, en Chuquisaca, estudiantes ilustrados primero, y la población nativa después, se habían levantado, contra el poder godo, en la prestigiosa Universidad, dos años después se producirá un acontecimiento, que no debe olvidarse.

Fue el 23 de agosto de 1812 al mando del general Manuel Belgrano, el pueblo jujeño, emprendió un éxodo a Tucumán, empleando como estrategia la tierra arrasada en la guerra contra el imperio español.

El Triunvirato designó a Manuel Belgrano para hacerse cargo de un desmoralizado y enfermo ejército del Norte, Juan Martín de Pueyrredón pidió el relevo, luego de una derrota contundente en Huaqui, cuando terminaba el año en 1811. El Triunvirato tenía una línea, mantener la posición de la autonomía de las tierras americanas sin declarar la independencia. Belgrano encuentra un ejército mal armado, pero hay una esperanza, los pueblos alrededor de Cochabamba y valles aledaños, produjeron una nueva insurgencia, -no tenidas muy en cuenta por la historia oficial-y esto le dió tiempo al general de nuestra patria a rearmar, y a hablar largo y tendido, con sus soldados. Belgrano confía entonces, en la fuerza de Esteban Arce, y sus seguidores en el Alto Perú, pero sabe que sus 1500 hombres no podrán enfrentar a los 3000 mejor armados, y de moral alta, bajo las órdenes del general Pío Tristán.

LA REPRESIÓN DE LAS TROPAS DE GOYENECHE

El escenario empeora, días fatídicos se viven en el norte, las topas de José Manuel Goyeneche, entran a sangre y fuego, con 2000 hombres y masacran el levantamiento de Arce. Matan, descuartizan, torturan, y arrastran cuerpos, atados a caballos, los cuerpos de algunas mujeres, son ultrajados. Una represión feroz se cierne sobre los rebeldes norteños. Así, en una noche cerrada, “en la unánime noche”, como diría Jorge L. Borges en uno de sus cuentos, un Belgrano desvelado, y casi afiebrado en su tienda de campaña, manda a llamar al General Gregorio Aráoz de Lamadrid su mano derecha militar. Lo consulta sobre su estrategia: la necesidad de retroceder en el territorio hasta Tucumán.

Quebrada de Humahuaca un corredor natural por donde pasaban las tropas españolas provenientes desde el norte altoperuano.

Es Entonces cuando el General Belgrano, planea una retirada estratégica, llevándose todas las riquezas que pueden transportar, y las pertenencias de las poblaciones. Nada debe quedar para proveer a los godos. Había que dejarles a las fuerzas dependientes de Lima “tierra arrasada”: ni casas, ni alimentos, ni animales de transporte, ni objetos de hierro, ni efectos mercantiles. Nada, esa es la osadía del General del Ejército del Norte.

BELGRANO, EL SUBVERSIVO

LA MIRADA DE HERNÁN BRIENZA SOBRE EL ÉXODO

En una charla reciente en el Centro Cultural Borges, en oportunidad de la reedición de su libro, Éxodo Jujeño al cumplirse 10 años- 2012 primera edición-, Hernán Brienza, periodista y politólogo explica. ¿Qué es el éxodo jujeño?

“El éxodo jujeño es una pueblada, una patriada donde aparecen los derrotados de la historia, los pobres, las mujeres, y los pueblos olvidados”. Brienza, tiene una vocación por la historia federal, por salirse del relato de Buenos Aires, para contar que ocurre con los sectores populares del interior profundo. Acerca del norte expresó, que es “una región donde pusieron la sangre, la carne en el asador los norteños- desde Jujuy hasta el Desaguadero-actual Bolivia- “Buenos Aires hizo la Revolución, pero los muertos los puso el Norte”. No sólo eso para el historiador-aunque el reniega un poco porque dice no tener título de eso-, explica que la historia fue contada por una elite criolla y blanca que después construyó la república oligárquica. Antes de su primera edición del Éxodo Jujeño, el autor se mostró asombrado, ya que no había ningún libro escrito, ni siquiera en Jujuy. El Éxodo era Un acontecimiento sin duda ignorado por la historia oficial.

En cuanto a la figura del General Manuel Belgrano, que la escuela lo presentó como obediente y juicioso, para el expositor, “El mejor Belgrano es el subversivo, el que Rivadavia le dice que no cree la bandera y el tipo va y crea la bandera. Luego llega a Jujuy la entroniza y le dice al pueblo-estos son los colores que lo van a distinguir de las demás naciones”. Para el autor no está solo creando un símbolo, sino está construyendo una Nación.

Épica, tuvieron todos los y las paceñas, cochabambinas, jujeñas, salteñas, porque fue una acción de todo el Alto Perú que se une a un líder, para retroceder geográficamente hasta Tucumán, donde se dará una batalla decisiva en la historia argentina. Manuel Belgrano será el último que abandone Jujuy cuidando la retaguardia de todo un pueblo que piensa en una sola cosa, vencer a los españoles y ser independientes. Finalmente para entender el valor de lo realizado dice Hernán Brienza acerca del hecho, Es la pueblada más importante de toda la etapa independentista. Fue el mayor movimiento popular en defensa de la Independencia argentina, sin lo que fue el Éxodo jujeño se hubiese tardado mucho más en lograr la independencia“.

MATIAS ESCOT. Docente en Historia. Editor en el medio de noticias web quilmeño ENTRE NOS SOCIAL INFO. Podés encontrarlo en IG: Relatos del Sur.

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